986 955 001

En este post se analizarán los falsos mitos sobre los ladrones:

 

1. No reparan en estaciones
Aunque en los anuncios de la televisión se diga que la mayor afluencia de robos es en verano, lo cierto es que a los ladrones les da igual la estación en que nos hallemos. De hecho, curiosamente, el día en el que más se roba es en Reyes. El hecho de que esta jornada sea festiva en toda España y que muchas familias se desplacen a casa de familiares puede explicar esta mayor incidencia. Pero, realmente, lo que de verdad les importa es el botín en cuestión e intentar que la casa o empresa pueda estar vacía sea el día que sea.

2. No hay un perfil único
En general se trata de personas de distintas nacionalidades, también españolas, que buscan sobre todo dinero y joyas e intentan no usar la violencia con los moradores de las viviendas.
Y, sobre todo, en su mayoría, son itinerantes. Hasta el punto que pueden salir de Madrid, cometer unos cuantos robos en Vigo, por ejemplo, y volverse por la noche a Madrid.

Las investigaciones reflejan que son los grupos autóctonos los que cometen más robos, pero junto a ellos hay todo un abanico de bandas organizadas formadas por distintas nacionalidades, muy especializadas algunas, con uso de tácticas militares otras y más chapuceras otras pocas.

Algunos de los grupos más activos están formados por albaneses. Aprovechaban el periodo legal de tres meses que podían permanecer en España para robar y después largarse a su país.

Peligrosos son los grupos de georgianos, que con unas características que se asemejan a la mafia rusa, se configuran con una cadena jerárquica en cuyo escalón más bajo figuran, por ejemplo, personas a los que el jefe les exige semanalmente unos resultados. Se mueven por toda Europa.

Muy numerosos, quizá porque también vive en España una colonia importante, son los ladrones de europa del este, aunque son menos selectivos y arramplan con todo lo que se encuentran a mano. Incluida la ropa, como hizo un grupo, que se la llegó a poner y actuó con ella hasta que fue desarticulado.

Y pueden entrar en casa también bandas de españoles que se hacen pasar por policías o guardias civiles, perfectamente uniformadas y que asaltan las casas de ciudadanos chinos, que suelen llevar a sus moradas el dinero en efectivo que ingresan en sus tiendas y bazares.

Otro grupo es gente a la que el desempleo y la necesidad, derivados de una severa crisis económica, hacen que opten por robar.

Este tipo de personas que delinquen suelen tener estudios y un buen estatus social. Si incurren en el delito de robar es por una seria necesidad económica y quieren mantener su estatus ante sus amistades y familiares, dado que antes se permitían caprichos. No aceptan tener que cambiar la forma de vida al que están acostumbrados.

 

3. No solo atracan en casas aisladas
Es un mito de que los robos se perpetran en su gran mayoría en casas aisladas ya que los ladrones tienen menos posibilidades a ser descubiertos. Todo lo contrario, se actúa tanto en ciudades medianos como en pueblos aislados.
La manera de desvalijar un piso es que primeramente estudian los edificios, las formas de introducirse y las costumbres de los vecinos, por eso suelen centrar los robos en un mismo barrio, hasta que el aumento de alertas que les obliguen a emigran a otro barrios. Tratan de robar el máximo de pisos posibles en un mismo edificio en el mínimo tiempo.

No suelen emplear las puertas para entrar en las viviendas, sino las ventanas accesibles desde la escalera o utilizando técnicas de escalada se descuelgan a las terrazas desde los tejados. Las ventanas que dan a patios son los accesos que pasan más ocultos y, por lo tanto, son zonas especialmente desprotegidas y con un riesgo mínimo para los delincuentes.

Este tipo de ladrones trabaja en equipo, mientras unos se dedican a robar, otros vigilan desde la calle, por si se acerca alguien y, una vez perpetrado el robo, huyen lo más rápido posible.

4. No sólo quieren dinero.
Los ladrones suelen hacer un «estudio» preliminar de su víctima. Normalmente quieren dinero y joyas pero sobre todo aparatos electrónicos para después revender.

5. No es fácil encontrarlos
En la prensa sólo salen los casos en los que los ladrones han sido localizados pero esto solo es un 0.1% de los casos. Aunque parezca raro, no es fácil que los integrantes de estos grupos acaben con sus huesos en la cárcel.

Primero, porque su persecución no es fácil, dada su itinerancia. Hasta en cinco países europeos han actuado algunos grupos. Y esa itinerancia, que también se da dentro de España, ha provocado casos curiosos, como que una veintena de partidos judiciales distintos lleven la investigación de robos cometidos por una misma banda.
No es fácil agrupar la causa, y de esa debilidad se aprovechan los delincuentes, como también de la de no poder probar con el «cuerpo del delito» que se ha cometido la acción ilícita, porque muchas veces el objeto robado no se recupera.
La ausencia de testigos, ya que muchos robos son en casas vacías aisladas, también contribuye a un difícil esclarecimiento de los hechos. Por todo ello, la tasa de eficacia policial puede resultar baja en comparación con otros delitos, así como la de condenas.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Don`t copy text!

Te llamamos GRATIS

Te llamamos



O llámanos al 986 955 001